10.11.08

LA GUERRA DE IRAK

Escrito el 3 de enero de 2004



Irak, un país exportador de petróleo, de los principales del Mundo, que podría ser también una potencia económica a nivel mundial, pero que dado su carácter belicista, se ha enzarzado a lo largo de la historia en guerrear, bien contra sus vecinos, o contra ellos mismos.

Sadam Husseim es su mandatario, un dictador, que lleva 24 años al frente, siendo un verdadero terrorista internacional y de costumbres despiadadas: al ser un país dividido en sectas y religiones diversas, se dedicó en un principio a aniquilar aldeas y tribus enteras que no eran totalmente fieles al régimen, mediante todo tipo de atropellos: torturas a los que prefesaban otra religión, matanzas, ejecuciones, violaciones, etc... incluso usaba armas químicas para probar los ensayos de su primo.

Mantuvo una larga guerra con su vecino Irán, mucho más poderoso que él, pero que estaba siendo acosado constantemente por la guerra de guerrillas, y manteniendo la frontera siempre fuertemente armada con soldados y carros de combate.

En 1991, decidió invadir Kuwait, otro país importante en la explotación del petróleo, con la renta per cápita más alta del Mundo, un verdadero paraíso de economía. Estados Unidos, le advirtió que estaba mal eso, al igual que la Comunidad Internacional, a la que Sadam desafió en un claro ardid de fuerza. Cuando las cosas se pusieron negras, Sadam demostró ser un auténtico escamoteador del tiempo, dando largas a las Fuerzas aliadas justo en el último momento, para ganar tiempo y seguir haciendo lo que quería. Al comenzar la guerra de reconquista de Kuwait, el dictador éste colocaba en el desierto lanzaderas de misiles de cartón piedra, haciendo que las Fuerzas Aliadas lo bombardearan, Posteriormente, se dedicó a lanzar misiles Scuds contra Kuwait e Irán, siendo muchos de ellos destruídos en el aire por los misiles Patriots de Estados Unidos. En el momento que la Comunidad Internacional (ONU) quiso, reconquistó Kuwait devolviéndolo a sus dirigentes, y obligó a Sadam a firmar un convenio, la llamada Resolución 1441/91, por la que éste se comprometía a desarmarse químicamente.

Hoy, en el año 2003, Sadam ha hecho caso omiso durante éstos doce años de ultimátum diplomático, por lo que Estados Unidos, Reino Unido, España, y muchos de los países de la ONU, han decidio intervenir, (después de que una comisión de investigadores encargados de comprobar el desarme químico haya estado sin que les dejara entrar durante más de dos años, permitiéndolo al fin, y poniéndole las cosas muy complicadas.) Existen países que se han opuesto a la guerra, indicando que la vía diplomática aún era posible; yo creo que tal y como estan las cosas, Sadam se ha reído del Mundo entero; esos países son Francia, Alemania y Rusia.

En tan sólo 22 días de guerra, se ha declarado que el gobierno de Sadam ha terminado en Irak, sólo falta encontrarle a él y a sus 50 generales, que se cree se habían refugiado en la embajada de Rusia como asilo político, cosa que Rusia ha negado tajantemente.

En el mundo se han echado a la calle una gran cantidad de "pacifistas" en contra de la guerra, pongo "pacifistas" entre comillas, porque los datos y las imágenes han sido manejadas al antojo de los contrarios a la guerra: salen las imágenes de policías antidisturbios golpeando a diestro y siniestro, pero no salen las dos horas anteriores en que éstos mismos policías han tenido que aguantar una lluvia de tomates, botes de pintura y demás insultos, y existen un montón más de ejemplos, que no los pongo porque sería innumerables, y no es necesario. Con un botón de muestra basta.

Se ha dado mucho bombo a la muerte de dos periodistas españoles (Julio Anguita Parrado, hijo del dirigente de Izquierda Unida, y en la actualidad corresponsal del diario El Mundo, y José Couso, cámara de Telecinco,) los cuáles murieron mientras el segundo estaba filmando con su cámara desde el balcón del hotel de los periodistas (que no era objetivo militar), ya que un tanque estadounidense creyó que se trataba de un francotirador, y disporó contra el hotel, acertando justo donde estaba José con su cámara. Ésto ha llevado a demostraciones de incompresión por parte de la oposición política y de los periodistas que nos han catalogado como vergüenza europea, dando plantes al Presidente del Gobierno (José María Aznar) y a sus ministros dentro del Congreso de los Diputados y en las ruedas de prensa posteriores, poniendo las cámaras en el suelo y llamándoles asesinos, algo que no alcanzo a comprender.


A mi no me gusta la guerra, no soy bélico, al contrario, sin problemas, estoy mejor, porque por mi carácter me agobian mucho y me como la cabeza demasiado, pero comprendo que un terrorista internacional no puede tener a su disposición armas químicas, ni querer desarrollar la bomba atómica, que era el siguiente paso de Sadam, y si la vía diplomática no funciona, habrá que tomar otras medidas, lamentablemente, como las que se han tomado de invadir el país y derrocarlo. También existe un trasfondo económico, pues los contratos de reconstrucción del país estaban firmados meses antes de la guerra, y es suculento el beneficio que se puede sacar de ello, así como del control del petróleo que Irak alberga.

También entiendo que España haya apoyado a Estados Unidos, ya que durante nuestro conflicto con Marruecos por la Isla del Perejil, Estados Unidos nos ayudó interviniendo para solucionar el problema, y ésto ha ocurrido después de un montón de años de Marruecos tentando la paciencia de España con los pescadores. Es un peligro que tenemos a un paso, y creo que es bueno acercarse a los mejores.

Ahora, finalizada la guerra, la ONU dice que tiene que presentar un papel decisivo en la reconstrucción del país, y yo creo que no es justo que quien se ha opuesto a la intervención militar, ahora quiera comer del pastel. Lo justo sería que los mayores beneficios fuesen para los que más han apostado (Estados Unidos y el Reino Unido), y después, para los que les han apoyado (véase el caso de España). No se puede quedar uno acostado, y después querer comer lo mismo que los demás que han estado toda la noche despiertos bajo el agua para conseguir comida.

De todos modos, y sin pretender parecer despreocupado por el tema, ¿por qué periodistas y personas de a pie, y sobre todo, oposición política, no se han hechado a la calle cuando en nuestra guerra particular se ponen bombas y matan indiscriminadamente a un Guardia Civil, o a un niño, o a cualquiera que esté paseando el perro...?. No es que sea ni más ni menos importante la muerte de unos y otros, pero creo que los corresponsales de guerra, cuando van a ese destino, lo hacen voluntariamente, y son conscientes del peligro que corren, que en una guerra, a la hora de la verdad, no existen reglas, pero la gente española, que vive en el País Vasco, o Madrid, o Barcelona, o en cualquier otra ciudad de la geografía, ¿no son importantes?, ¿estamos acostumbrados...?. Es una lástima, que siempre estemos queriendo arreglar la casa del vecino antes que la nuestra. Y ES QUE SOMOS UNOS QUIJOTES DE TOMO Y LOMO.

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